La información referida al Campo de Montiel, se basa en la obra del Dr. Justiniano Rodríguez Castillo: Don Quijote por el Campo de Montiel (Como debe ser). De la citada obra se extraen las rutas, su historia, sus habitantes y costumbres, así como el aspecto físico-geográfico del Campo de Montiel. Además de otros trabajos monográficos de especialistas.

"Las aventuras de Don Quijote cuadran y encajan en los caminos y geografía del Campo de Montiel mucho mejor que en cualquiera de las rutas hasta hoy admitidas".


Historia

Comenzando por la cita cervantina " y comenzó a caminar por el antiguo y conocido Campo de Montiel…", diremos que, en efecto, y como enseguida veremos, forma una región reconocida desde la más remota antigüedad, o al menos desde que tenemos fuentes de información escritas, y si damos a esta aseveración toda su validez, también en su época sería conocido, pues en la misma se produjo en éste un florecimiento cultural importante que Cervantes no podía ignorar.



El Campo de Montiel
ha jugado un papel no ya en la historia de España, sino del mundo, pues en él o en sus alrededores se dirimieron importantes batallas que determinaron el dominio de Roma sobre Cartago, y sin duda si el resultado hubiese sido al contrario, Occidente no sería lo mismo.

Sus habitantes y costumbres

Eran los habitantes del Campo de Montiel quienes reputaban a Don Quijote como su caballero más casto, enamorado y famoso del mismo, por tanto así lo seguiremos llamando ya que nuestra pretensión es que siga siéndolo.

Coincidimos con Unamuno, cuando nos dice del campesino manchego: "es una casta de complexión seca, dura, sarmentosa, tostada por el sol y curtida por el frío, una casta de hombres sobrios producto de una larga selección por las heladas crudísimas en invierno y una serie de penurias periódicas, hechos a la inclemencia del cielo y a la pobreza de la vida".

Washington Irving nos dice de los mismos: "yo me explico mejor el arrogante, intrépido, frugal y sobrio español y su arrojo en los peligros y su desprecio a los afeminados placeres desde que he visitado el país que habita… Su porte es franco, varonil y cortés. Nunca pasa junto a alguno sin dirigirle este grave saludo: "Dios guarde a usted".

Aunque parco en palabras, su expresión es escueta, contundente, mezclando palabras antiguas ya en desuso y algunas tergiversadas, pero todo ello con gracejo natural, pausadamente y accionado con movimientos lentos, parece que habla sentenciosamente, y a veces así es, pues es muy aficionado en su expresión al uso de refranes, pues como ellos dicen: "el refrán siempre trabaja".

Aspecto físico-geográfico

Ocupa el Campo de Montiel el tercio sudoriental de la provincia de Ciudad Real, incluyendo por el norte del mismo parte de la de Albacete, con una extensión de 7.740 Km2. Es una región casi llana y de las más altas de la Península. Tiene una pluviometría media de unos 526mm.

Geológicamente es una región uniforme y monótona, casi toda ella está formada por terrenos del principio del Mesozoico o Trías, compuestos por dos pisos, uno inferior de margas irisadas y otro superior de calizas carñiolas. El primero, de margas principalmente de color rojizo mezcladas con yesos y areniscas, que afloran en sus valles y depresiones, cubriendo el resto, y en las alturas las calizas de colores grisáceos, con aspecto vacuolar por descalcificación de las dolomías, confiriendo de esta forma la dureza de sus aguas en todos los manantiales del mismo y produciendo formaciones de tipo tobáceo o calizas travertínicas, especialmente abundantes en el curso del Guadiana.

Esta estructura explica, según H.Pacheco, la formación de Las Lagunas de Ruidera por disolución de los yesos de capas inferiores y depresión o hundimiento de las calizas superiores.

De sus ríos es el Guadiana y afluentes el más importante, con el Jabalón, Azuer y Pinilla; el Río de Villanueva y Guadalén como afluentes del Guadalquivir, junto al Río del Jardín y afluente del Júcar.

La formación hidrológica más importante y característica es las lagunas de Ruidera, caso excepcional en la Península, formadas por una red o cadena de quince lagunas que comenzando en la Blanca a 880metros de altitud, terminan en la Cenagosa a 760 metros; y en efecto, sorprenden a quienes las ven por primera vez con su agua verdosa entre tanta aridez circundante. Impresión que debió sentir Cervantes al situar en ellas uno de los capítulos más bellos del Quijote.

La cueva de Montesinos formada por el hundimiento de las calizas superficiales, y de la que insertamos un croquis del citado libro (ver corte geológico), está en el término de Ossa de Montiel y a poco más de un kilómetro de la ermita de San Pedro, con unas dimensiones en las salas inferiores de doce por seis metros, y a ella se accede por una pendiente resbaladiza y húmeda formada por los desprendimientos del techo.

La flora es la propia de las estepas mediterráneas del bosque pardo y bajo, siendo el árbol característico de la región la sabina (Juníperus thurifera) y que Cervantes cita también en "El Persiles"(p. 543 y 567), ediciones Cátedra 1997, edición de Carlos Romero Muñoz. Lo mismo podríamos decir de la fauna, siendo particularmente abundantes la perdiz y el conejo, que todavía hoy se siguen cazando con "perdigón manso y hurón atrevido", como lo hacía Don Diego de Miranda, caballero del Verde Gabán.

"Este medio físico produce un paisaje rudo, monótono y triste, de un color pardo verdoso que le da el matorral de coscojas y chaparros, con pinceladas grisáceas debido a la tonalidad de las calizas…dando un aspecto de tristeza y soledad, con el techo de un azul puro, en medio de un silencio y soledad absolutos que acongojan un poco el ánimo dentro de la grandiosidad".

Ponen la nota romántica a este paisaje la figura o silueta de los 34 castillos que en el mismo se encuentran, casi todos ellos en ruinas y con pocos visos de solución.

Del paisaje manchego nos han dado su opinión distintos viajeros insignes y cuya opinión recogemos, pues algo tuvo que impresionar a Cervantes para que conociendo a casi todo el mundo conocido en su tiempo, situara aquí las aventuras de Don Quijote, y es que la pareja inmortal parece en efecto sacada de cualquier pueblo manchego con las circunstancias de la fecha correspondiente.

De su morfología diremos por último con Don Gregorio Planchuelo, que forman el Campo de Montiel por sus características geofísicas los siguientes pueblos: La Solana, Villanueva de los Infantes, Villahermosa, El Bonillo, Munera, Villanueva de la Fuente, Torre de Juan Abad, Villamanrique, Alhambra, Cózar, Ossa de Montiel, Albaladejo, Carrizosa, Montiel, El Robledo, Alcubillas, Viveros, Terrinches, Puebla del Príncipe, El Ballestero, Almedina, Povedilla, Fuenllana, Santa Cruz de los Cáñamos y Ruidera, ordenados según el censo de habitantes de 1940.

De los famosos molinos de viento nos dice el antedicho autor que sólo existían en El Bonillo. Corchado Soriano documenta alguno en La Solana. Parece que hubo también en Munera, pero de cualquier forma no fueron abundantes en el Campo de Montiel por su riqueza hídrica, siendo la excepción Campo de Criptana, que si bien no es del Campo de Montiel, si pertenecía entonces a la Orden de Santiago con la que se identificó el mismo, por lo que la situación de las aventuras de los mismos resulta difícil situarla en el territorio del Campo de Montiel aunque nos movemos en el campo de la novela y un molino pudo parecerle a Don Quijote un batallón de gigantes de brazos aéreos.

¡Ojalá que además de parecer un poco "locos", seamos tenaces y fuertes como Don Quijote para vencer las dificultades e incomprensiones, sin decaer ante cualquier dificultad que pueda aparecer en nuestro camino y así contribuir a la difusión de "El Quijote" y cumplir los objetivos marcados!

Es nuestra intención que cuando se camine por las rutas, se puedan imaginar las andanzas y lo que representan en la vida de los hombres y la sociedad española estos dos personajes Don Quijote y Sancho. Los visitantes de las Rutas Temáticas además de vivir en el sitio al que se refiere Cervantes, podrán disfrutar de la gastronomía, conocer las costumbres, tradiciones, folklore, arte, literatura… y todo envuelto en un clima de respeto a los pueblos anfitriones. La idea de las Rutas Temáticas del Quijote, nace como un escenario viviente en la comunidad que tiene todos los derechos, la Comunidad Autónoma de CASTILLA LA MANCHA, en el Campo de Montiel; donde se recreará con el máximo rigor literario posible "El Quijote" para el siglo XXI, como pudo haber sido "in illo tempore".







 


CAMPO DE MONTIEL: